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viernes, 25 de marzo de 2016
lunes, 7 de marzo de 2016
CONOCE LAS TÉCNICAS DE ESTUDIO QUE TE AYUDARAN A APROBAR LOS EXAMENES
En época de exámenes es importante conseguir que el tiempo que pasas delante de los libros sea lo más productivo posible para lograr unos resultados óptimos.
Entre las claves principales es necesario mantener unos hábitos diarios, una agenda planificada y sobre todo evitar cualquier tipo de distracción.
Así, la coach acreditada en Coaching Ejecutivo y Ontológico y en Coaching y Resiliencia que imparte clases y ofrece ayuda desde'ConCede Coaching', Coaching&You o la Universidad Nebrija, Loreto Laguna, ha subrayado, en declaraciones a Campus Vivo, que durante el periodo de exámenes los estudiantes "deben tener unos hábitos marcados que les beneficien para poder lucirse al máximo y conseguir la mayor calificación posible". "Es muy importante que respeten horarios tanto de estudio como de descanso de forma constante, para que el cerebro este mejor preparado durante los días de estudio y el día del examen", ha apuntado.
Subrayar y memorizar lo más importante suele ser una de las formas tradicionales de estudio, pero no siempre es la que mejor resultados proporciona. En este sentido, Laguna considera que lo esencial es "el entendimiento de los apuntes y cuando uno subraya adquiere algunos conceptos, pero no siempre termina de entenderlos y mucho menos recordarlo exactamente igual para explicarlo semanas o meses después del examen". "Es necesario que la persona estudie hasta que pueda explicarlo con sus propias palabras", ha destacado.
Por otro lado, hacer esquemas, listas o poner lo estudiado en común con los compañeros son algunos de los elementos básicos a la hora de prepararse para un examen. Sin embargo, las nuevas tecnologías han logrado integrarse en el mundo escolar y universitario a través de múltiples aplicaciones (apps) que pueden ayudarte a programar tus sesiones de estudio, organizar los apuntes o a resolver problemas matemáticos.
Para la coach reforzar el estudio con el uso de apps puede ser recomendable siempre y cuando el estudiante "sea capaz de concentrarse y utilizar la tecnología para entender mejor la materia", sin acceder a redes sociales, hablar con los amigos o acceder a cualquier tipo de contenido que nada tenga que ver con el estudio.
Más allá de memorizar el temario o reforzar los estudios a través de las nuevas tecnologías, Loreto Laguna ofrece una serie de pautas y técnicas que mejorarán tu estudio y sobre todo, los resultados finales.
1. Organízate antes de empezar. Lo fundamental antes de ponerte a estudiar para un examen es preparar todo lo que vayas a necesitar para tu estudio y debes tener muy claro qué es lo que tienes que estudiar, saber los temas que entran para poder estructurarte el tiempo. Es recomendable que los temas que pueden resultarte más difíciles los estudies al principio, dejando los más sencillos de comprender para los últimos días.
2. Gestiona tu tiempo. El tiempo es una de las claves a la hora de rendir en tus estudios. Es importante saberlo gestionar, pues "estudiarlo todo o mucha cantidad el día antes del examen es muy poco productivo". Laguna recomienda realizar un calendario con las fechas de los exámenes parciales y finales; y priorizar la importancia de las asignaturas, su correlación y peso, y en base a esto, gestionar los tiempos de dedicación a cada una de ellas con la agenda en la mano.
3. Mantén unos hábitos de estudio. La coach recomienda respetar los horarios de estudio y de descanso, marcarse tiempos de estudios fijos, paradas de 15 o 20 minutos durante las que hacer algo totalmente distinto --esto favorecerá a tu concentración durante el estudio posterior--. En época de exámenes puede resultar beneficioso realizar alguna actividad deportiva para "desconectar y airear" el cerebro, así como descansar y comer de forma saludable, con alimentos que favorezcan la energía, la memoria y la concentración (los frutos secos o alimentos con vitaminas B6 y B12).
4. Elige el método que más te ayude a recordar lo estudiado. Puedes reescribir los contenidos, destacar lo principal por colores, hacer esquemas, prestar atención plena a las explicaciones del profesor, contárselo a otros, trabajarlo en grupo, dibujarlo, tenerlo en fotos o fichas, leyendo algún libro sobre el tema, viendo vídeos, reportajes o webs especializadas.
5. Mejora tu concentración. Estudia en entorno adecuado, un espacio fijo, que sea silencioso o con música relajante, y que esté exento de distracciones. Además, puedes poner en práctica técnicas como la respiración abdominal, la meditación o el mindfulness (atención plena).
6. Amplía tus conocimientos con ayuda de otros compañeros. Estudiar o repasar en grupo te permite compartir apuntes y obtener más información que pueda servirte para completar tus apuntes. Además, escuchar al resto puede beneficiar tu comprensión y hacer que el día del examen lo recuerdes mejor que memorizando únicamente.
7. Practica antes del examen. Además de repasar de la forma tradicional puedes hacerlo también con la ayuda de aplicaciones móviles que te permiten realizar revisiones rápidas de último momento antes del examen. Una de ellas es la app 'Crea tus tests' que te permitirá preparar tus exámenes, desarrollando tus propias preguntas de acuerdo con las materias que estés estudiando.
8. Ten claras tus metas. No olvides lo que quieres conseguir al finalizar la carrera (una buena formación, acceder a un empleo). Ten claro 'por qué' y 'para qué' debes estudiar y aprobar. "Lo que a cada uno le ha llevado a estar allí es un punto de inflexión que no deben olvidar en épocas mas agobiantes, con presión, estrés o incertidumbre, y poder visualizarlo de alguna manera puede favorecer el estar más motivado y poder ser más productivo", ha apuntado Loreto Laguna.
FUENTE: europapress
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viernes, 12 de febrero de 2016
EL BAMBÚ JAPONÉS VS EL ALOE VERA DE MI CASA
Me encanta la historia acerca del bambú japonés. Es una bonita metáfora que nos enseña a no abandonar nuestros objetivos aunque no obtengamos de forma inmediata los resultados que deseamos. Puedes leerla en este enlace con las reflexiones de Guadalupe de la Mata, que es experta en hábitos para el cambio y felicidad personal.
A mí me hace pensar en torno a dos aspectos. El primero es que perseverar y tener paciencia son imprescindibles para alcanzar nuestros objetivos en la vida. Recordemos la cita de Baltasar Gracián:
“Nada en el mundo sustituye a la constancia. El talento no la sustituye, pues nada es tan corriente como los inteligentes frustrados. El genio tampoco, ya que resulta ser tópico el caso de los genios ignorados. Ni siquiera la educación sustituye a la constancia, pues el mundo está lleno de fracasados bien educados. Solamente la constancia y la decisión lo consiguen todo”.
Pero tan importante como la constancia es tener claro el camino a transitar, que a veces no se ajusta a nuestro deseo, o no es bueno ni nos hace crecer como personas. De igual forma es importante tener claras las acciones porque a veces, pueden ir contra de lo que queremos conseguir.
También me hace reflexionar en que no existe una única manera de cambiar. Que el cambio puede darse de una manera progresiva, mesurando los pequeños cambios día a día, o como en el caso del bambú permanecer larvado (sí, de larva) hasta que se acumula suficiente trabajo y se desarrollan unas fuertes raíces para verlo luego explotar como una mariposa que despliega las alas por primera vez…
LA HISTORIA DEL ALOE VERA ABANDONADO
En estas reflexiones andaba yo cuando me cambié de piso y vi el escuálido Aloe vera que la anterior inquilina había dejado sobre el mueble del salón. Vale que es una planta que no necesita de demasiada agua, pero aquella tierra no había visto una mísera gota en semanas. Me apiadé de aquella planta pero un poco también de su anterior dueña que se marchaba apresuradamente a Alemania en busca de un futuro más prometedor.
Empecé a regar con regularidad al aloe. Nada sucedía. Seguía con el mismo aspecto mustio, solo que ahora rodeado por un agua encharcada. Esta pobre no chupa una gota pensé. ¿Y si no es al agua? Ahora tiene de sobra…
Lo cierto es que en aquel mueble del salón solo daba el sol un rato por las mañanas. Sí, puede que fuera eso, falta de sol. Así que ni corto ni perezoso moví el tiesto a una mesita de mi cuarto que daba al sur-este y recibía sol la mayor parte del día. Y además le voy a abrir las cortinas, pensé.
Cuando regresé esa noche la poca presencia que le quedaba al pobre aloe había sido machacada por un exceso de horas de sol, al que hacía mucho tiempo que no estaba acostumbrado. ¡Ahora sí que la he rematado! Lo mismo se le han podrido las raíces con tanto agua, y ahora el sol ha rematado las hojas, que se veían en un tono marrón bastante sospechoso. La cogí de una de esas hojas y tiré suavemente. Seguro que se desprende. No se desprendía. Tiré un poco más fuerte como para confirmar mis suposiciones, pero la planta aguantó.
Entonces me vino a la mente el bambú japonés. Qué demonios, pensé. Vale que las has pifiado, pero ten paciencia y dale una oportunidad. Esta vez haciendo las cosas como es debido. Así que durante las siguientes semanas dejé al aloe como él mismo me lo había indicado, con mucha claridad, pero sin luz directa, adecuadamente protegido por la cortina, y regándolo solo cuando la tierra volvía a secarse un poco.
Esperé, y nada sucedió. Ni a mejor, pero tampoco a peor. Seguí esperando, regando y cuidando. Sabiendo que quería recuperar aquella planta y que haría las cosas lo mejor que pudiera. Y entonces un día, por fortuna antes de esos 7 años de cierto bambú japonés, el aloe sonrió con un nuevo brote Aloe vera
Ahora feliz y orgulloso, solo puedo decir: ¡Gracias querido aloe! Me has enseñado una buena lección, ¡y sin tener que viajar hasta el lejano oriente!
Aquí os dejo con una foto de los nuevos brotes de mi aloe. ¿Y a ti? ¿Qué lección te ha enseñado alguien o algo que no esperabas? ¡Un abrazo a todos y buena semana!
FUENTE:
http://www.menteenpositivo.com/historias-alternativas-el-bambu-japones-vs-el-aloe-vera-de-mi-casa/
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FUENTE:
http://www.menteenpositivo.com/historias-alternativas-el-bambu-japones-vs-el-aloe-vera-de-mi-casa/
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EL ARTE DE ESPERAR
-¿Iñaki, qué puedo hacer para mejorar antes?
-Esperar.
-Pero algo tendré que hacer…
-Esperar es hacer algo.
Leo este pequeño diálogo que acabo de escribir… ¡y parezco un monje zen!
Lo cierto es que esta situación se repite mucho con las personas a las que ayudo. Al principio se encuentran bloqueadas, atascadas en su problema, sin encontrar una dirección por la que avanzar. Y una vez que empiezan a dar los primeros pasos sienten la necesidad de seguir haciendo cosas que les ayuden a mejorar más, y hacerlo más rápidamente. Es lógico.
Pero hay un concepto que debemos tener presente y que me gusta aplicar en estos casos. Todas las cosas (y las personas) tienen su tiempo. A veces es un poco mayor y otras menor. Lo podemos favorecer, pero no lo podemos forzar.
1- Poner los medios adecuados
2- Esperar.
Cogemos la semilla, preparamos la maceta con tierra fértil y abono. La plantamos a la profundidad adecuada, cerca de la ventana para que le de el sol, y la regamos con regularidad.
Limpiamos la herida con suero, quizá necesite un punto o dos de sutura. Ponemos con cuidado un poco de desinfectante usando un algodón. Luego una gasa estéril que sujetamos con un esparadrapo.
Acudimos al funeral, rodeado de amigos y familiares. Lloramos, nos despedimos. Hablamos de esa persona querida que nos ha dejado, recordamos sus anécdotas, vemos sus fotos. Tratamos de mantener la rutina en el trabajo, de salir y distraernos a pesar de la pena.
Y entonces esperamos. Esperamos a que la semilla brote, a que la herida cicatrice y a que el duelo y la pena pasen. No importa todo lo que queramos acelerar el proceso. Por triste, molesto, doloroso que sea, todo proceso curativo lleva su tiempo. Y si somos conscientes de esto, sabremos que aunque parezca que no hacemos nada, estamos haciendo algo muy importante: estamos dando lugar a que las cosas sucedan.
Un amigo traumatólogo me decía:
“No hay nada peor para curar una fractura, que alguien empeñado en que el hueso suelde cuanto antes. Le pones la escayola y en cuatro días ya quiere empezar a apoyar la pierna. Hace extrañas contracciones en los músculos, no para de moverla, se masajea alrededor… pensando que así hace algo para que todo vaya más rápido. ¡Pero solo consigue lo contrario! Yo les digo, no hagas nada. No apoyes, con contraigas no muevas. Dile a tus amigos que firmen la escayola, que tus hijos le hagan dibujitos, tacha los días en un calendario, visualiza cómo tus células van soldando e imagínate cuando vuelvas a participar en la carrera del domingo. Y ya está. ¿Te parece eso poca tarea?”.
Quiero señalar algo importante que extraigo de las palabras de mi colega. La espera no es algo pasivo. Es algo que hacemos con voluntad. Sabemos de su utilidad, de su importancia. Y esperamos “intencionadamente”. Visualizamos cómo las células sueldan, la planta brota, las heridas cicatrizan. Hacemos bien nuestro trabajo: ponemos las mejores condiciones y esperamos con la mejor intención.
Cuando todo está dispuesto, esperar, es hacer algo.FUENTE:
http://www.menteenpositivo.com/historias-alternativas-el-bambu-japones-vs-el-aloe-vera-de-mi-casa/
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miércoles, 27 de enero de 2016
COMO ENFRENTAR EL DECLIVE DEL ENVEJECIMIENTO
Existen
posibilidades de cambio positivo en la vejez y que podemos mejorar
nuestra salud, nuestro funcionamiento cognitivo y físico y nuestro
compromiso con la vida.
Manifestaciones
cognitivas
- Contra el declive intelectual, ejercicios y actividad mental.
- Contra problemas de memoria, aprender nuevos trucos para recordar.
Manifestaciones socioafectivas
- Contra la soledad, aprender habilidades sociales y mayor implicación con otros.
- Contra sentimientos depresivos, actividades agradables.
- Contra el aburrimiento, enrolarse en nuevas actividades creativas.
Manifestaciones motoras y físicas
- Contra la lentitud de movimientos, ejercicio y práctica.
- Contra problemas de movilidad, ejercicio físico y estiramientos.
- Contra la fatiga, practicar ejercicios aeróbicos.
Problemas de salud
- Contra problemas de sueño, relajación e higiene del sueño.
- Contra la presión arterial alta (medicación), entrenamiento físico y dieta.
- Contra la artritis, ejercicio físico y control de peso.
Vemos, pues, que existen múltiples cosas que podemos hacer para envejecer bien, no sólo para vivir muchos años, sino también para vivir más años con calidad y siendo productivo para sí mismo y para los demás.
Vivir
con Vitalidad I. Envejecer bien. Página 54 y 55 Rocio Fernández
Ballesteros.
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lunes, 25 de enero de 2016
EJERCICIO FÍSICO Y SALUD
La Organización Mundial de la Salud ha establecido una serie de beneficios del ejercicio físico, que son los siguientes:
Beneficios
Fisiológicos
- Regula el nivel de glucosa.
- Regula catecolaminas y genera endorfinas.
- Mejora el sueño.
- Incremente la resistencia cardiovascular.
- Incrementa la flexibilidad.
- Incrementa el equilibrio y la coordinación.
- Produce mayor rapidez de movimientos.
Beneficios
Psicológicos
- Relaja.
- Reduce el estrés y la ansiedad.
- Mejora el estado de ánimo.
- Mejora el funcionamiento intelectual.
- Mejora la psicomotricidad.
- Promueve nuevas habilidades motoras.
Beneficios Sociales
- Mejora la imagen social de la vejez.
- Permite la integración del Mayor.
- Favorece las nuevas amistades y amplia las redes de apoyo social.
- Promueve las relaciones intergeneracionales.
- Reduce costos sanitarios y sociales.
- Mejora la productividad.
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