domingo, 28 de noviembre de 2010

Anaxágoras


LOGOS nº 8 Anaxágoras





















.

Empédocles


LOGOS nº 7 Empédocles
















.

Parménides


LOGOS nº 6 Parménides



















.

Heráclito de Éfeso



LOGOS nº 5 Heráclito de Éfeso







Lo que parece increíble, un día lo tienes ante tus ojos. Lo que parece lejano, un día ha llegado. Lo que parece un sueño, un día es una realidad. Lo que un día querías, ya lo posees. Lo que creías interminable, ya se acabó.















.

Anaxímenes


LOGOS nº 4 Anaxímenes













.

Anaximandro

LOGOS nº 3 Anaximandro

Anaximandro de Mileto (en griego antiguo Ἀναξίμανδρος) fue un filósofo jonio. Nació en los años 610 a. C. en la ciudad jonia de Mileto (Asia Menor) y murió aproximadamente en el 546 a. C. Discípulo y continuador de Tales, se le atribuye sólo un libro, que es sobre la naturaleza, pero su palabra llega a la actualidad mediante comentarios doxográficos de otros autores. Se le atribuye también un mapa terrestre, la medición de los solsticios y equinoccios por medio de un gnomon, trabajos para determinar la distancia y tamaño de las estrellas y la afirmación de que la Tierra es cilíndrica y ocupa el centro del Universo.

La respuesta dada por Anaximandro a la cuestión del arjé puede considerarse un paso adelante respecto a Tales (del que Anaximandro probablemente fue discípulo). El arjé es ahora lo ápeiron (de a: partícula privativa; y peras:, ‘límite, perímetro’), es decir, lo indeterminado, lo ilimitado, que es precisamente, según hemos dicho, el concepto de lo que vamos buscando. Lo que es principio de determinación de toda realidad ha de ser indeterminado, y precisamente ápeiron designa de manera abstracta esta cualidad. Lo ápeiron es eterno, siempre activo y semoviente. Esta sustancia, que Anaximandro concibe como algo material, es «lo divino» que da origen a todo. De Anaximandro se conserva este texto, que es el primero de la filosofía y el primer texto en prosa de la Historia:

El principio (arjé) de todas las cosas es lo indeterminado ápeiron. Ahora bien, allí mismo donde hay generación para las cosas, allí se produce también la destrucción, según la necesidad; en efecto, pagan las culpas unas a otras y la reparación de la injusticia, según el orden del tiempo.









.

Tales de Mileto



LOGOS nº 2 Tales de Mileto














.